miércoles, 25 de noviembre de 2009

CON GRAN CORSO MOQUEGUA CERRO FIESTA Y NO HUBO NINGUNA ORQUESTA NORTEÑA





















Moquegua fue una fiesta. Realmente fue una fiesta. Baile, trago por doquier y con harto vino( de Omate, pueblo maravilloso enclavado entre cordilleras y para llegar al lugar hay que viajar en un bus viejo y full trocha) celebracon su aniversario.










Luego de festejar la serenata con un fiestón en el complejo Chen Chen -en donde ninguna orquesta norteña hizo su apariciòn, nada con el Grupo 5 y menos Hermanos Yaipèn) y con muchas fiestas tropicaleres y folclòricas( la gran Dina estuvo por acá, siguiendo con su buena racha, antes de venirme fui a su tono en el Santa Rosa y desde las 5 de la tarde ya estaba reventando, aunque para ser sinceros la tìa Gisela Valcarcel no pasó nada, pero sì mi tìo Carlos Alvarez, que tuvo el aplauso del público. Y los grupos sureños como Los Puntos, Sagrado, La Miel y otros) hicieron delirar a la gente moqueguana.








Pero ayer miercoles 28, el sol quemaba los rostros de niños, mujeres embarazadas, viejos y jòvenes, pero què importa del sol y el bochorno porque se fueron en mancha a una avenida llamada Malecòn Ribereña -misma avenida Brasil de Lima, de nunca acabar, largas pistas y màs pistas) por donde tenìa que pasar cientos de delegaciones de bailarines que llevaban lindos trajes coloridos de sus pueblos andinos; claro, Moquegua tiene pueblos serranos y sus mujeres llevan una vestimenta colorida( los sombreros llevan flores, faldas largas negras o de colores, blusa blanca y chalecos bordados) y de verdad todo fue fascinante en este corso, que cerró con broche de oro la festividad de Moquegua.








¿Corso?







En el sur he visto cualquier cantidad de corsos -en internet no explica mucho sobre la palabra corso, sòlo afirma de guerras marìtimas, de corsarios, etc- pero para mì el corso es la festividad de danzantes, carros alegoricos que salen a las calles a demostrar el talento de los bailarines y la forma còmo adorna el carro en donde una jovencita bonita se luce como la reina del pueblo o de la instituciòn que viene promocionando la danza. Mayormente en Arequipa las delegaciones son de entidades privadas. Pero en Moquegua vi a muchos jòvenes de colegios y de barrios. Al igual que Puno que todos los barrios salen a bailar a la festividad de la Virgen de la Candelaria en el estadio, para luego recorrer todo Puno.














Los chicos se esfuerzan por bailar bien en grupos, coreografías novedosas y sobre todo los trajes que usan para el deleite del público.




Pero ayer el corso en Moquegua fue una mezcla de colores, de razas y un sin fin de danzas. El Perú es rico en danzas. El corso arrancò a las tres de la tarde y no habìa cuàndo acabar. Parecía que había poca gente en Moquegua, pero miles de miles se "apoderaron" literalmente de toda la extensa avenida El Malecòn Ribereño( que está de espalda a la ciudad) para expectar en vivo y directo las delegaciones de danzantes y carros alegòricos, acompañados con sus bandas tìpicas, que homenajeaban a Moquegua por sus 468 años de fundaciòn española.
Danzas como Los Diablitos danzantes, los patroncitos de Ubinas, la Cuyahuada, el sarawja, entre otras se lucieron entre las delegaciones que llegaron a la ciudad de Moquegua para dar rienda suelta a la alegrìa de estos coloridos bailes tradicionales de las alturas de Moquegua. Puno y Cusco tambièn brillaron con sus danzas. En fin, el colorido de todas las sangres se confundieron ayer en el gran corso que organizò la municipalidad de esta ciudad. Y como siempre, Full Ritmo, recorriendo por todo el Perú, estuvo allì, in situ,sin que nadie me lo cuente.